En realidad el cliente no quiere que se le facture de ningún modo, ni en papel ni de manera electrónica, saben que la facturación es la forma de quedar reportados ante la DIAN, y, no podemos imponernos pues el mismo portafolio lo ofrecen proveedores informales.
Optamos por crear un correo genérico al que enviamos todas las facturas, y donde el cliente nunca se entera de que le están facturando.